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Acreditación y seguridad del paciente (I)

¡Algo de reflexión en esta semana de la enfermera!
Ciertamente creemos que los procesos de acreditación de programas e instituciones son una herramienta importante para garantizar estándares de conocimiento, competencias, habilidad y resultados de pacientes, que están dirigidas -entre otros aspectos- a la necesidad de crear una mentalidad de seguridad de la atención sanitaria como menciona Owen Sherwood en el editorial de la revista International Nursing Review (INR 2019, pg. 1). Sin embargo, se nos presentan dificultades de interpretación conceptual en torno de los mencionados estándares. Los procesos de acreditación implican en evaluación, propuestas de mejoras y compromiso con la realidad y el entorno.

El Consejo de Acreditación para la Educación Médica (ACCME, por sus siglas en inglés) ha aportado algunas reflexiones importantes sobre este tema, al examinar y aportar cuestiones sobre la comprensión y definición de la terminología. Esta propuesta de reflexión está basada en las aportaciones de este Consejo General de Enfermería y se espera que contribuya a los procesos de desarrollo y revisión de criterios de acreditación en Enfermería. En resumen, se propone a presentar, según la ACCME, las cuestiones relacionadas con los resultados esperados y las lagunas de la práctica profesional relacionadas con competencias, habilidades y resultados de pacientes.

En general, se espera que los resultados de procesos de formación y educación continuada de los profesionales de la salud, especialmente las enfermeras, señalan como resultado esperado el alcance o el cambio en la competencia, la habilidad y los resultados del paciente, cliente o comunidad. Los procesos de formación y educación continuada se orientan a exigencias en materia de conocimiento, competencias y habilidad para una práctica segura. En general, se trata de resolver lagunas profesionales en la práctica real.

En Enfermería los educadores consideran que las lagunas entre teoría y práctica en la formación profesional de Grado ha sido una cuestión ámpliamente  debatida y los programas de formación vienen buscando una mayor integración docente-asistencial de los estudiantes. Igualmente, se han desarrollados programas de iniciación y orientación de recién egresados de programas de Grado a la hora de acceder el primer empleo.

Sin embargo, las instituciones de salud y otras organizaciones que ofrecen programas de educación continuada requieren una mirada más objetiva para definir las lagunas entre competencia y habilidades o los resultados del paciente que definan programas de cambios efectivos en la práctica.

¿Qué son las lagunas de la práctica profesional?
En general representan la diferencia entre la habilidad real y ideal y/o los resultados del paciente. Cuando pensamos en el cuidado del paciente, la laguna de calidad es según la ACCME “la diferencia entre las tasas de logros positivos de los cuidados reales prestados y las que se pueden lograr utilizando pautas de mejores prácticas” (Shojania KG, McDonald KM, Wachter RM, Owens DK. Closing The Quality Gap: A Critical Analysis of Quality Improvement Strategies, Volume 1—Series Overview and Methodology. Technical Review 9 (Contract No. 290-02-0017 to the Stanford University-UCSF Evidence-based Practices Center). AHRQ Publication No. 04-0051-1. Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality. August 2004).

Continuará…

Alina Souza

Autor Alina Souza

Experiencias, realidades y sueños para el desarrollo de la enfermería

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