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Ayuda española a Ecuador

El pasado sábado día 16 de abril a las 18:58 hora local (23:58 GMT) se registró un terremoto de magnitud de 7,8, situándose su epicentro entre las localidades de Cojimíes y Pedernales, en la zona norte de la provincia de Manabí de Ecuador.

El sismo se produjo como resultado del desplazamiento de dos placas tectónicas: la placa de Nazca (placa oceánica) que se sumerge bajo la Sudamericana (placa continental). Este movimiento se conoce como proceso de subducción.

terremoto

Como resultado de su magnitud los especialistas han calificado el terremoto de Ecuador como “muy importante” de hecho a fecha de hoy, las cifras son estremecedoras, más de 500 muertos, más de 3.000 heridos, más de 20.000 desplazados sin viviendas y unas 2.000 personas sin localizar o desaparecidas.

Cifras que seguirán magnificándose a lo largo de las próximas semanas.

Es muy probable que todavía no se haya podido llegar a todas las zonas afectadas, como pueblos y aldeas, por el deterioro e incluso destrucción total de las infraestructuras viarias de acceso, por tanto no han computado en las cifras oficiales.

Una vez que se decrete el fin del rescate, posiblemente en el día que fechamos este post o el siguiente, por considerar que sin agua, sepultados bajo escombros, con temperaturas ecuatoriales, algunos con lesiones traumáticas, tras 7 días de evolución es imposible encontrar a ningún ser humano con vida; a partir de este momento comenzará a trabajar la maquinaria pesada para el desescombro y muchos de los desaparecidos pasaran a engrosar la lista de fallecidos.

Un porcentaje de los heridos críticos no podrán superarlo.

Aparecerán enfermedades trasmisibles por el hacinamiento, la insalubridad de la zona, contaminación de las aguas potables, etc. generando más morbilidad.

Así que estamos hablando de una catástrofe natural de grandes proporciones humanas y materiales, unida a que la tierra no ha cesado de temblar estos días. Más de 300 réplicas han reportado los institutos geofísicos de la zona, algunas con magnitudes por encima de 6 en la escala de Richter, hace que los equipos de rescate se enfrenten a unos riesgos enormes al no cesar el mecanismo de producción de la catástrofe.

Entrar para hacer una búsqueda o rescate en una edificación que ha colapsado estando sus materiales en equilibrios inestables en el mejor de los casos, cuando no imposibles en el peor, unido a las serias dificultades para el escape de la zona y que en ese instante se produzca una réplica de grandes intensidades genera una situación de riesgo elevado que se debe tener en cuenta. Tengamos claro que cuando hablamos de una réplica parece algo banal pero es un terremoto en sí mismo.

Por todo ello el gobierno de Ecuador ha pedido ayuda internacional, entre otros países a España, que ha mandado, de momento, a 52 efectivos, 44 de la unidad militar de emergencia (UME) y 8 del grupo de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid (ERICAM), junto a 12 toneladas de material humanitario.

Además la Agencia Española de Cooperación (AECID) tiene previsto que salga hoy rumbo a Quito (Ecuador) un avión cargado con 13 toneladas, fletado por el Gobierno español, de material de primera necesidad para las población afectadas. Dicho material está compuesto de equipos para abastecimiento de agua potable para atender a 18.000 personas, material de cobijo –tiendas de campaña, lonas impermeables, mantas, etc.-, kits higiénicos, y grupos electrógenos, que suministrará la AECID (seis toneladas), material de ayuda de la Cruz Roja Española (cuatro toneladas), equipos de agua y saneamiento de Oxfam Intermon (dos toneladas) y medicamentos aportados por la Fundación Reina Sofía, la Xunta de Galicia y la Generalitat Valenciana.

Estamos seguros que todos los intervinientes españoles en el lugar como los que vayan en las futuras oleadas realizarán una encomiable labor mostrando una vez más la alta cualificación de la que disponen.

Suerte a todos ellos, que regresen con el deber cumplido y sin novedad.

Juan Carlos Gómez

Autor Juan Carlos Gómez

El mecanismo de acción de la puño percusión precordial (en la reanimación cardiopulmonar) es el de una desfibrilación eléctrica de 0,04 a 1,5 Julios, debido a la conversión de la energía mecánica en energía eléctrica. Blog orientado a la enfermería de Urgencias y Emergencias.

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