Cuadro hiper realista de Tjalf Sparnaay, pintor holandés, autodidacta

Descontrol y mal uso de los alimentos y despilfarro de los desperdicios

La formación dietética, es “Cultura Alimentaria” y debe ejercitarse con técnicas de aprendizaje que resulten efectivas, por lo que creo que ya no puedo dilatar más hablar de ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE, hablar de evitar una alimentación por encima de nuestras posibilidades.

Según la FAO, se tiran a la basura 1 billón de $ (sí, con B de burrada).

¿GESTIONAMOS EN EL MAL LLAMADO PRIMER MUNDO, UNA ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE? Espero que tu contestación y la mía coincidan en que la gestionamos mal, porque usamos la alimentación por encima de nuestras posibilidades y por encima de nuestras necesidades; porque producimos más de lo que compramos; compramos más de lo que consumimos; consumimos más de lo que necesitamos; tiramos desperdicios que se podrían reutilizar o reciclar.

Hipócrates (460-370 a C) argumentó que “la enfermedad no es un castigo infligido por los dioses, sino una consecuencia de factores ambientales, de la dieta y los malos hábitos de vida.” Y seguimos igual.

VIDA SANA

Entendemos por vida sana el compendio de régimen dietético equilibrado; modificación hábitos alimentarios nocivos; ejercicio físico; dieta aceptable, asequible, sabrosa. Es en este último apartado donde voy a centrarme, sobre todo en lo de asequible.

Alimentarse, es introducir nutrientes en el organismo a través de alimentos. Insisto en este concepto, porque alimentarse no es quedar bien con los demás dejando en el empeño más recursos de los que tenemos. Asunto éste que se puede apreciar con mucha frecuencia en fiestas como las de Navidad.

EL CONCEPTO DE ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE

Aplicado a los productos, es el que cumple con tres características principales:

• Es de calidad (sin grasas trans, ni exceso de sal, ni de hormonas ni antibióticos, ni….)

• Es respetuoso con el medio ambiente

• Es socialmente justo.

El movimiento Slow Food lo define como: Bueno, Limpio, Justo….que es una definición que a mí me resulta muy pedagógica.

LA COMPRA DE LOS ALIMENTOS

Es el momento crucial donde elegimos lo que vamos a consumir, por eso es tan importante cumplir con –entre otros- estos requisitos: • Hacer lista de la compra para planificar con tiempo los alimentos y la cantidad a adquirir.

• Salir a la compra con tiempo y con el estómago lleno, para no coger alimentos que sólo nos entran por los ojos, sino pudiendo elegir las opciones más nutritivas y seguras de todo lo que necesitamos.

• Leer las etiquetas de los envases, recordando siempre que…

¡¡¡CUÁNTO MÁS ENVASADOS EN PLÁSTICO DURO, MÁS CONTAMINACIÓN AMBIENTAL!!!

REUTILIZACIÓN

Según la FAO, un tercio de los alimentos que se producen en el mundo, se pierde o se desperdicia antes o después del cocinado.

1) Los desperdicios antes del cocinado, se producen por la desviación mental que esta sociedad consumista nos ha provocado a todos los usuarios. Estamos demasiado imbuidos por el mensaje de los calibres igualitarios de las frutas, cuando un mismo árbol las produce grandes, medianas y pequeñas. Estamos demasiado imbuidos por el mensaje de las frutas y hortalizas sin mácula, sin tener en cuenta que algunos roces en la piel no significan daño en la estructura interna; y que si así fuese, esa fruta y hortaliza nos puede valer para compota o puré.

Estamos demasiado imbuidos en seleccionar las frutas para que sean perfectas, sin fijarnos en que están en sazón o no, si han pasado por cámaras de mantenimiento o no,…. sin contar que la naturaleza casi nunca da frutas ni hortalizas perfectas ni mucho menos, todas iguales

(Permitidme una licencia y a modo de ejemplo, voy a tirar para mi tierra aragonesa, diciendo que los mejores tomates que existen en el “mundo-mundial” son los de la Huerta de Zaragoza y los rosas de Barbastro. Ambas clases son deliciosamente imperfectas a la vista, pero los compramos porque son un deleite para el paladar y lo que queremos es que sean desiguales, poco agraciados, malos candidatos a ganar el concurso de belleza. Lo que queremos es que sean carnosos y jugosos, sin soltar y soltar y soltar y soltar agua, como sucede con los “bonitos” que venden por calibre en todas las temporadas del año)

Por esta desviación mental que detallo, se desperdician miles de toneladas de productos agrícolas que no cumplen con los “cánones de belleza hortofrutícola”. ¡Y qué decir de los desechos envasados, por pasar un día la fecha de consumo! Si ese producto (no crudo) lo abres y tiene buen aspecto y buen olor, está en buen estado. El ejemplo más claro es uno de los más sensibles como los lácteos…….así que no los tires. Por el contrario, si estando dentro de la fecha de caducidad, le ves mal aspecto y mal olor… ¡tíralo! Las características organolépticas, priman sobre cualquier fecha de caducidad.

2) Los desperdicios cocinados son todavía más lamentables. Los has comprado, los has pagado, los has cocinado gastando algún tipo de energía, lo has mantenido en la nevera gastando energía,…….y por guardarlo mal o demasiado tiempo, tienes que tirarlo…. ¡Vergonzoso, insolidario, despilfarrador, insostenible,…..!

Beneficios de aprovechar la comida sobrante

• Ahorra dinero al no tener que volver a comprar más comida.

• Reduce tu huella de carbono, por disminuir las emisiones de metano de los vertederos.

• Conserva la energía y los recursos.

• Evita la contaminación involucrada en el excesivo cultivo, elaboración, transporte y venta de alimentos.

• Evita gastos de recogida de los residuos de la comida y luego la descarga en vertederos.

• Se colabora con la comunidad, si se dona esa comida intacta a los que carecen de medios para tener un suministro de alimentos estable. Los alimentos nutritivos seguros y sin tocar pueden ser donados a bancos de alimentos para ayudar a los necesitados.

Sugerencias para reducir los alimentos desperdiciados.

• Cocina o come lo que ya tienes en tu casa antes de comprar más.

• Compra pensando en el espacio de tu nevera.

• Planifica tus menús antes de ir de compras.

• Adquiere sólo las cosas necesarias y lo que realmente vayas a utilizar.

• Compra a granel, si eres capaz de utilizar los alimentos antes de que se estropeen.

• Si es seguro y saludable, utiliza las partes comestibles de los alimentos que normalmente no comes. Por ejemplo, el pan duro puede ser utilizado para hacer picatostes y las hojas de los tubérculos, pueden ser salteadas para una deliciosa guarnición.

• Congela restos, para preservar los tiempos de mantenimiento.

• En los restaurantes, pide sólo lo que puedas terminar y pregunta acerca de los tamaños de las raciones y estar al tanto de los platos que se incluyen con los entrantes.

• En un buffet puedes comer de todo, pero coge sólo lo que vas a ingerir.

• Echa los restos de comida vegetal al compost en lugar de tirarlos a la basura.

ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE, NO ES SINÓNIMO DE ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA.

Mi confianza en los inspectores de sanidad y en los de agricultura es total, como no podía ser de otra manera, porque son unos profesionales y servidores públicos que saben lo que se llevan entre manos.

Quiero decir con esto que no elijo un alimento ecológico sobre un alimento que está debidamente controlado. Abogo para que los productos fitosanitarios hayan estado debidamente administrados por los productores y controlados por los inspectores.

Sin embargo, sí que al adquirir los alimentos, para mí tiene especial relevancia el gasto de energía que conlleve el transporte de ese producto y evitar lo más posible la emisión de gases contaminantes que genere. Así que procuro aplicar lo de las ondas del lago al tirar una piedra…..y yo lo hago al contrario: Cuanto más cercano sea el producto que adquiero, menos habrá contaminado el ambiente con su transporte; o sea lo que viene en denominarse productos de cercanía, cuanto más cerca menos contaminación.

¿Para qué me sirve comer unas cerezas ecológicas chilenas, si para llegar a España han tenido que contaminar miles de Km aéreos, por el avión que las transporta?

No niego que la alimentación ecológica es sostenible, cuando la consumen paisanos de cerca de la producción. Lo que sostengo es que no sólo la alimentación ecológica es sostenible, ya que existen cantidad de procesos industriales que reutilizan los residuos de manera eficaz, eficiente y efectiva, colaborando con ello hacer que nuestra alimentación no ecológica, sea también sostenible.

Pero indudablemente, el primer paso de sostenibilidad está en que nuestra gestión alimentaria tenga sentido común, porque si no es así, hasta una alimentación ecológica, la haremos insostenible para el planeta y por ende para la Humanidad.

Lo que sí preconizo es que la alimentación, además de ser sostenible, tiene que ser obligatoriamente segura y nutritiva.

Y recuerda siempre que los Cuidados nutricionales son fundamentales y son enfermeros. “Puede existir cuidados sin curación; pero nunca existirá curación sin cuidados” (Madelaine Leininger)

¡¡¡FELIZ Y SOSTENIBLE AÑO 2016!!!!

Nota: La ilustración que acompaña este post es un Cuadro hiperrealista de Tjalf Sparnaay, pintor holandés, autodidacta

Marilourdes de Torres

Autor Marilourdes de Torres

Responsable de la Unidad de Dietética y Nutrición del H. U. Miguel Servet de Zaragoza y coordinadora del CC de ADENYD, pero sobre todo me considero ENFERMERA PRESCRIPTORA.

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