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Liderazgo en entornos sanitarios

Diego Ayuso es secretario general del Consejo General de Enfermería.

El liderazgo es clave en el ámbito de la gestión sanitaria, pero también es fundamental en el ámbito asistencial y clínico. Muchos profesionales de la salud poseen “madera” de líderes, pero carecen de habilidades técnicas necesarias para ello. Estas habilidades son la planificación estratégica y táctica, la comunicación convincente, la negociación, la toma de decisiones financieras, la creación de equipos y la resolución de conflictos. Estas habilidades requieren de un entrenamiento sistemático, el entrenamiento debería incluir sesiones didácticas y experiencias clínicas, centradas en la amplia gama de intervenciones utilizadas en los sistemas públicos y en las habilidades de gestión necesarias para ocupar cargos de liderazgo. Los ejecutivos sanitarios deben ser los encargados de identificar a aquellos profesionales de la salud que tengan capacidad de liderazgo y conseguir, de acuerdo con ellos, que se conviertan en líderes preparados.

Wright, Smith y Jackson, definieron los principios básicos que deben iluminar el liderazgo en la gestión clínica. Un aspecto esencial, sobre todo para la mejora de la calidad, es el trabajo en equipo y la colaboración multidisciplinar. También se necesita desarrollar y mantener las habilidades directivas de personas clave, resultando más operativo que un grupo de personas comparta las responsabilidades en cada departamento, en vez de recaer en un solo individuo. Se debe reconocer y recompensar las contribuciones.

La eficacia de los gestores sanitarios, dependerá de una serie de competencias encaminadas a gestionar las distintas relaciones dentro y fuera de la organización: el liderazgo, las técnicas de gestión, conocimientos sobre el sector sanitario y habilidades para administrar el día a día en la organización. Respecto al liderazgo, como competencia, este incluye el aprendizaje de aspectos relativos a la eficacia como ejecutivo, el desarrollo de una visión compartida por las personas que componen la organización, el aprender a poner en cuestión nuestros propios esquemas mentales para estar receptivos a las distintas apreciaciones sobre un sistema, fomentar la formación de los equipos que componen la organización y usar la teoría de los sistemas para entender la organización como un todo. Respecto a las habilidades, entre ellas se pueden incluir: la gestión de personas, la contabilidad de costes, las finanzas, la gestión por procesos, la economía sanitaria, la ética, el marketing, la psicología de las organizaciones, los sistemas de información, los análisis cuantitativos, la planificación estratégica y la política sanitaria.

Los líderes deben conseguir mover a los grupos de personas en la misma dirección, en tiempos de incertidumbre, los buenos líderes son quiénes mediante conversaciones en profundidad transmiten moral a su equipo e informan de la situación. Deben afrontar con creatividad la solución de conflictos interpersonales y deben ser capaces de ver las cosas tal y como son y no tal y como ellos quisieran que fueran. Los líderes que triunfan son generalmente personas optimistas que sintonizan con sus colaboradores. Un liderazgo efectivo, servirá para reducir las resistencias psicológicas al cambio y las nuevas tecnologías, allanando el camino de forma importante.

Los profesionales sanitarios en su actuación profesional, están aplicando todo su saber, cuidado y atención, para contribuir a la mejora de la salud del paciente, para entrenarle a cuidar su salud y gestionar mejor su enfermedad. En las organizaciones sanitarias, el directivo tiene que saber escuchar y valorar a los profesionales, tiene que contar con su opinión. La labor del líder sanitario es ayudar a que el encuentro entre profesional y paciente se dé en las mejores condiciones. El líder sanitario es un “facilitador”, como un director de orquesta que trata de sacar la mejor capacidad de los profesionales, haciendo que se encuentren a gusto, que se sientan orgullosos de su trabajo y de la organización en la que trabajan, que quieran superarse cada día, el gestor sanitario es la “grasa” que se aplica al engranaje dela maquinaria sanitaria para que todo funcione sin disfunciones, sin fricciones y se alcance el mejor funcionamiento de la organización, unidad o servicio del que es responsable. El líder sanitario tiene que ser humilde, tiene que acompañar el esfuerzo de sus colaboradores y reconocerlo, tiene que saber dar las gracias y felicitar a su equipo cuando se logra el éxito en cualquier intervención.

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