violencia

Solicitan 20.000 euros de indemnización por delitos de lesiones

En la vista oral celebrada, la acusación particular solicitó la condena de la enfermera por un delito de lesiones imprudentes interesando la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de enfermera, por dos años y una indemnización de 20.000 euros, por lesiones y secuelas, mientras que por el Ministerio fiscal retiró su acusación y por la defensa de la enfermera se solicitó la libre absolución de su defendida.

Suceso

La denunciante acude a urgencias de un centro hospitalario con su hijo al presentar vómitos abundantes. Es ingresado y permanece en observación, procediéndose a administrarle pequeñas dosis de agua azucarada, efectuando dos vómitos más. Ante el decaimiento físico que presentaba, se pauta por la médico, el suministro de suero glucosado al 10% cada seis horas, que le es aplicado en el brazo derecho.

El enfermero procede a la correcta colocación del suero indicado, pinchándole la vena, sujetándole la aguja con esparadrapo, poniéndole una férula en el brazo y sujetándoselo a la cama para evitar que se desprendiera del brazo, quedando bajo la vigilancia de la enfermera procesada, quien en repetidas ocasiones acudió a observar el estado del niño, estando todo correcto. Una de las veces en que acudió a observar al niño, apreció que la vía se encontraba fuera, por lo que decidió colocar la vía en el pie derecho, con adecuada precisión, sujetando la aguja al dorso del pie, este sobre una férula y sujeto a la cama para evitar que se saliera de nuevo por los movimientos del niño, acudiendo al menos en dos ocasiones posteriormente la enfermera a examinar la vía colocada, sin apreciar anomalía alguna. Finalizado el turno de trabajo de la procesada, esta informó a la enfermera entrante de las incidencias sufridas por el niño y cuando esta se dirigió a examinar el estado de la vía observó que se había extravasado, presentando el dorso del pie un abultamiento y edema, no pudiendo precisar en qué momento ocurrió. Tras consultar con el médico, la enfemera aplicó trombocid para bajar el edema.

Con posterioridad, se observa que el pie está blanquecino, el edema llega hasta la rodilla, zona de cianosis en 2º y 3º dedo del pie y zona cianótica en pliegue del tobillo. Pese a la aplicación de agua de Burow caliente —que mejoró la coloración—, se procede a la remisión del paciente a un centro hospitalario superior, al presentar la parte blanquecina del dorso del pie isquemia vascular. Es intervenido con anestesia general, practicándosele desbridamiento de la zona afectada en dos ocasiones y una tercera injertándole tejido cutáneo de muslo en la zona operada. Tardó 70 días en curar y quedando como secuela una cicatriz de 12 centímetros en el dorso del pie y muslo.

Según la jurisprudencia, la imprudencia profesional se estima cuando se han infringido u omitido deberes elementales por parte de la profesional.

Sentencia

Tras tener todo esto en cuenta, la sentencia dictada por el juez procede a la absolución de la procesada, al considerar que su actuación profesional fue correcta, no omitiendo precaución o cautela alguna y no quedar probado la existencia de una acción u omisión voluntaria que infringiera deber de cuidado alguno, no produciéndose resultado dañoso alguno.

Carmen Roncero

Autor Carmen Roncero

Miembro del equipo de la Asesoría Jurídica del Consejo General de Enfermería

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