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Dormir bien en verano, una meta alcanzable.

En verano los termómetros, pueden llegar a superar durante el día los 35ºC, y por la noche situarse la temperatura por encima de los 26ºC, lo que conlleva dificultad de descanso e implica mayor cansancio, más apatía e irritabilidad.

Uno de los problemas de las altas temperaturas del ambiente, es que provocan una subida de temperatura corporal y eso hace que no logremos entrar en un sueño profundo y, por tanto, no llegamos a alcanzar un sueño reparador.

Se estima que la calidad del sueño disminuye a partir de los 26ºC, a medida que aumenta la temperatura ambiente, la duración de los ciclos del sueño se acorta.

Otro problema que tenemos en verano es que una mayor temperatura corporal hace que el cerebro genere menos melatonina (hormona natural que segrega el cuerpo humano y que actúa como reguladora del sueño). Por tanto, es fundamental para dormir bien.

Pero hay factores externos que regulan la secreción de esta hormona, aunque el principal y más importante es la exposición a la luz y a la oscuridad. Cuando la retina percibe la luz, modula la síntesis de la hormona y ayuda a sincronizar el ritmo circadiano o ritmo biológico; así el cuerpo sabe cuándo debe inducir el sueño.

El ritmo circadiano necesita estímulos externos como la luz, la temperatura o el ruido para mantenerse sincronizado y estos ritmos pueden alterarse por hábitos inadecuados como un exceso de luz, temperatura y horarios desestructurados.

A continuación, os damos unos consejos para dormir más y mejor en verano:

  1. Preparar la habitación: ventilar antes de ir a dormir y renovar el aire abriendo las ventanas un rato antes de acostarse. Puede usarse un ventilador, es preferible que el aire no nos dé directamente. Puede utilizarse el aire acondicionado, a una temperatura adecuada, en torno a los 22º C y nunca dormir bajo el aire directo.
  2. Usar ropa de cama fresca: preferiblemente de algodón, porque contribuye a que la piel transpire mejor.
  3. Establecer rutinas: aunque en verano es más complicado, es importante establecer rutinas para ir a dormir, tanto al acostarnos como al levantarnos.
  4. Cena ligera: sopas frías, ensaladas o verdura y evitar alimentos con alto contenido en grasas. Debe tenerse en cuenta que, durante la digestión, el cuerpo aumenta la temperatura para poder trabajar. Aunque no tengamos hambre, siempre es recomendable cenar, ya que no hacerlo puede empeorar el sueño porque la sensación de hambre actúa como estimulante y puede provocar el insomnio.
  5. Cena temprana, al menos 2 horas antes de ir a la cama.
  6. Evitar el alcohol: es importante evitar bebidas excitantes y con alcohol, ya que desencadenan la secreción de cortisol, una hormona del estrés que nos dificultará la conciliación del sueño.
  7. Reducir el tiempo de la siesta: no deberá ser superior a la media hora.
  8. No realizar ejercicio físico intenso antes de acostarse: porque este aumenta la temperatura corporal y activa el cuerpo.
  9. Tomarse una ducha antes de meterse en la cama: preferiblemente con agua tibia para rebajar la temperatura corporal. Es un error pensar que ducharse con agua fría nos ayudará más ya que el efecto dura poco y la sensación de frescor es solo instantánea.
  10. Dormir sin Ropa. Cuando se duerme sin ropa el cuerpo está ventilado y más fresco por lo que se favorece la liberación de hormonas que regeneran las células de la piel y se combate al envejecimiento.

Muchas personas eligen dormir tanto en invierno como en verano desnudos sin nada de ropa. Este hábito se asocia a la comodidad, pero hay también beneficios en la salud de dormir desnudo.

Los beneficios para la salud de dormir sin ropa son:

  • Cuando se duerme sin ropa el cuerpo esta ventilado y más fresco por lo que se favorece la liberación de hormonas que regeneran las células de la piel por lo que se combate al envejecimiento.
  • Se estimula la producción de la oxitocina una hormona que aumenta el deseo y la libido, pero además endorfinas logrando una sensación muy agradable al dormir.
  • Ayuda a estimular los encuentros sexuales con nuestra pareja.
  • Se reduce el nivel de estrés y ansiedad.
  • Se favorece el sueño ya que la persona se relaja y entonces podrá conciliar mejor el sueño.
  • Se libera el flujo sanguíneo del cuerpo produciendo sensaciones de liberación muy placenteras.
  • Cuando se activan ciertas hormonas en el cuerpo se acelera el metabolismo y ayuda a bajar de peso. No todas las personas pueden dormir desnudas porque si son muy susceptibles al frío la pasaran muy mal. Pero quienes se sienten a gusto durmiendo desnudos deben saber que es positivo para su salud.

Vale la pena probar dormir sin ropa y ver cómo nos sentimos ya que otorga muchos beneficios para nuestra salud y también para nuestra relación de pareja.

Feliz verano y que tengáis un Buen Sueño.

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